Peña ya no es más presidente de Paraguay: los senadores votaron su destitución por unanimidad
Hubo 44 votos a favor. Oficialistas y opositores acompañaron la condena. El ahora exmandatario no fue al Congreso para no generar "mayor división o inestabilidad".

Santiago Peña dejó de ser presidente de Paraguay. El Senado consumó este viernes su destitución luego de un proceso maratónico que comenzó ayer jueves y culminó esta tarde. Fueron 44 votos a favor de declarar al ahora expresidente culpable por mal desempeño de sus funciones. La decisión se celebró con gritos y abrazos en los alrededores del Congreso, donde los manifestantes esperaban el resultado de la votación.
Previo a la votación, Peña se despidió por X. “Presenté mi renuncia para evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay. No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal”, escribió. Mientras tanto, en la cámara alta se preparaba su expulsión.
“Se cumplió todo el proceso de la legítima defensa. La renuncia tiene que ser aceptada por la Cámara de Senadores. Esta cámara le está revocando el mandato”, dijo el senador liberal Líder Amarilla. Por su parte, el colorado Carlos Núñez Agüero dijo sentir vergüenza por el faltazo de Peña. Salyn Buzarquis, en tanto, cargó contra los que “ven números y no ven a la gente” cuando gobiernan, en un tiro por elevación al mandatario renunciante.
Rubén Velázquez, de Yo Creo, se preguntó si Peña pensó en los derechos de las personas estafadas, al igual que su defensa sobre las garantías procesales. “A sabiendas, el presidente de la República montó un sistema de saqueo de fondos públicos. Quedó demostrada la participación del presidente Peña en operaciones financieras”, señaló.
Su correligionario José Oviedo abogó por la salida de Peña, y el liberal Éver Villalba condenó el “intento de defensa” de los abogados. “Muchas veces la profesión es ingrata. Debe ser difícil defender a un delincuente”, soltó.
Horas antes, durante la exposición de los argumentos por parte de los fiscales acusadores, la diputada Rocío Vallejo cuestionó los vínculos de Peña con el Grupo Vázquez durante sus 19 meses de gobierno, pese a las incompatibilidades con la Constitución.
“Que haya dejado de tener acciones no significa que haya perdido su compromiso de proteger al grupo y su pandilla”, afirmó la patriaqueridista. “Tenés que pedirle perdón al Paraguay. Destruiste la reputación del Banco Central y hay un aplazado acá, y no somos nosotros”, apuntó a Peña, quien no estuvo en la sesión.
A su turno, Raúl Benítez cruzó a Ricardo Preda y le dijo que el único aplazado en este proceso es su defendido a quien responsabilizó de llevar al sistema financiero a esta debacle. Poco antes, el abogado había atacado las pruebas del libelo acusatorio.
“Si a Peña lo evaluáramos ahora como economista, no lo tendríamos que aplazar, lo tendríamos que expulsar de la universidad. Se le tendría que sacar, como a (Hernán) Rivas, el título que se le entregó. El gran economista, el Chicago boy, nos llevó a esta debacle”, afirmó Raulito, antes de dejar picando un enigmático: “Capaz esa plata (de los ahorristas) está en esta mansión de San Bernardino”.
El siguiente en la lista fue Mauricio Espínola. “Peña es el responsable de la mayor estafa al pueblo paraguayo”, lanzó el colorado disidente. El también disidente Carlos Núñez Salinas apuntó a Peña por no respetar la independencia de las autoridades que debían prevenir los riesgos del sistema financiero. “Los fundamentos expuestos justifican declarar el mal desempeño en funciones”, remató.
El liberal Pedro “Pedrito” Gómez aludió a los trabajadores y emprendedores que serán afectados por el colapso de Ueno. “Esto no fue casualidad. Esto fue una estafa financiera y hay que llamarla de esa manera”, dijo. “Me hubiera gustado que Peña esté acá presente…uno de los más grandes vendepatrias que tuvo este país”, agregó.
Freddy Franco, diputado por Central del Partido Liberal, sostuvo que el mandatario ya había perdido la confianza de la sociedad y cuestionó la supuesta planificación detrás del escándalo financiero.
“Esto fue un atraco, fue premeditado y bien calculado durante mucho tiempo. Hoy el banco le asaltó a la gente, al ciudadano de a pie. El presidente ya no goza de la confianza del pueblo. Corresponde el juicio por mal desempeño. Pero, señor Santiago Peña, ¡qué angurriento, qué ambición y qué ganas de ganar más y más dinero!”, sostuvo.
En tanto, el liberal Adrián “Billy” Vaesken ratificó los términos de la acusación y aseguró que la imputación contra Peña respondía a una secuencia de decisiones y omisiones incompatibles con el ejercicio de la Presidencia, que terminaron configurando un caso de mal desempeño de sus funciones.
El último de los fiscales acusadores, Rodrigo Blanco, golpeó directo al corazón del asunto. “Este juicio no trata de números abstractos, se trata principalmente sobre una pregunta que el Paraguay entero se hace: ¿a quién se salva primero? ¿al banco de los amigos o al enfermo de cáncer que hasta hoy no tiene su medicamento? Con las pruebas expuestas vamos a demostrar que el gobierno de Peña eligió salvar al banco de sus amigos y que esa decisión no fue inocente”, lanzó.
Tras concluir la exposición de los ocho diputados, Preda y Adolfo Ferreiro volvieron a insistir en el debido proceso y el poco tiempo que tuvieron para preparar la defensa, pero la suerte estaba echada. Para cuando los senadores abordaron la etapa final del proceso, Peña ya tenía un pie afuera de la Presidencia y el otro también.


