La avícola más grande del país pidió concurso preventivo de acreedores
A pesar de haber efectuado centenares de despidos y suspensiones en sus distintas plantas, Granja Tres Arroyos no puede hacer frente a un pasivo que supera los US$350 millones.

Granja Tres Arroyos SA, la principal empresa avícola del país, pidió la apertura de un concurso preventivo de acreedores en medio de una creciente crisis ante el incumplimiento de compromisos financieros que derivaron en deudas millonarias, producto especialmente de la caída de las ventas y el aumento constante de costos fijos como electricidad y gas.
La presentación quedó a cargo del Juzgado Comercial N°21 Secretaría 42 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, y se suma al procedimiento ya iniciado por Wade SA, otra de las firmas del grupo GTA.
A mediados de agosto echaba a 250 trabajadores de los 900 que se desempeñan en su planta industrial de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, y el último día de ese mismo mes paralizaba toda la actividad de su planta de Capitán Sarmiento, desvinculando a unos 700 empleados.
En los telegramas de despido, la empresa argumentaba que registra “una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora, originada en circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad que afectaron de manera directa y sustancial el normal desenvolvimiento de su actividad”.
Además, en el plano financiero enfrenta un pasivo total estimado en US$350,9 millones que también pretende reestructurar por medio de un concurso preventivo de acreedores, donde negocia quitas y planes de pago a largo plazo.
Cuenta también con 6.702 cheques rechazados por más de $114.425 millones y deudas bancarias que superan los $41.827 millones, según los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA).





